lunes, 3 de enero de 2011

La cara oculta de la Empresa Socialista


Por: Pablo Méndez

Tras el discurso de Raúl en la clausura del último periodo de sesiones de la Asamblea Nacional del Poder Popular, en los círculos callejeros polemizan más que en el estadio del Cerro
”Cuba es un buque que se está hundiendo, y su capitán corrió al puente de mando para gritar— ¡sálvese el que pueda!—sin embargo, los botes y chalecos salvavidas fueron habilitados únicamente para socorrer al socialismo”… (Ejemplificó Raúl García, ex-marinero)…
De la misma manera, Rolando Ampudia un obrero que labora en una empresa militar, me explicó: Que en su centro de trabajo reina el optimismo, incluso, algunos argumentan que Raúl es más inteligente que Fidel. (…)… creen además que el país saldrá adelante con las nuevas medidas, puesto que Marino Murillo el nuevo Ministro de Economía y Planificación ha demostrado ser un cuadro competente, igualmente se sienten impresionados con la cantidad de elementos y números que aportó en su intervención ante los diputados de la Asamblea Nacional.
El tercer grupo de tertulianos con los que he polemizado se apoyan más en la praxis que en las pasiones desencadenadas por los discursos y las medidas a tomar para mantener un sistema económico—y para demostrar sus reservas—decidieron ejemplificar ilustrativamente la ineficiencia de la empresa socialista que constituye la base la principal de la economía planificada.
Estos controversistas escogieron dos objetos a comparar, ellos son, el inmueble de micro-brigadas emplazado en la esquina de las calles Línea y 12 en el Vedado, y el edificio FOCSA sito en las calles 17 y M de la misma barriada. El primero abarca un área de 600 metros cuadrados, tiene 7 niveles; 51 apartamentos, tienda, garaje, y tardó 18 años en construirse. El segundo, abarca un área de 10 mil metros cuadrados, se proyectó para dar cobijo a 5000 personas, tiene 39 niveles; restaurantes, bares mercados, teatro, banco, estudio de TV, etc., y su construcción duró 28 meses.
Lo cierto es que comparando los volúmenes constructivos de ambas edificaciones, y los tiempos de terminación con llaves en mano. Los peritos determinaron que: “Si una típica empresa socialista acometiera la construcción del edificio FOCSA, tardaría alrededor de 655 años en terminarlo, o sea, si hubieran puesto la primera piedra en 1356 después de Cristo, hubieran abierto sus puertas en el presente año”. Por otra parte, “Si la empresa capitalista FOCSA levantara el edificio de micro-brigadas de Línea y 12, este sólo demoraría 17 días en ser inaugurado, sin embargo, el tiempo fue redondeado a un mes, por el fraguado del hormigón”.Por mi parte sobran los comentarios.

lunes, 20 de diciembre de 2010

Todos desconfían


Por: Pablo Méndez

En una secuencia de la película “La lista de Schindler” dirigida por Steven Spielberg, un oficial de las SS interpretado por el actor ingles Ralph Fiennes, luego de ser designado como comandante de un campo de concentración, se dispuso a recorrer las instalaciones acompañado de un grupo de oficiales, de súbito una ingeniera judía lanza una reprimenda contra un grupo de trabajadores-prisioneros, ella explica que “los cimentos estaban mal hechos, y sino corregían el problema, cuando levantaran las paredes de seguro se vendrían abajo”, el comandante ordenó que le dispararan en la nuca, y después exclamó:—¡ hagan lo que ella dijo!—
Cuando Raúl tomó posesión del cargo, destituyó a José Luis Rodríguez, partidario del sistema económico apoyado en la privatización de empresas, y en su lugar nombró a Marino Murillo con el marcado pretexto de hacer todo lo contrario.
El hecho de sacar del baúl del MINFAR a un curandero para sanear la economía, obedece a que las medidas a aplicar también deben resonar agradablemente en las orejas de la dirigencia tradicional, con reformas donde primará la economía planificada; la empresa socialista, la renuencia a la concentración de la propiedad, y el rechazo a la economía de los chinchales. En su análisis de los 271 lineamientos a tratar en el próximo Congreso del PCC, y ante un plenario de diputados temerosos de polemizar con los de arriba, el actual ministro de economía y planificación hizo un vuelo rasante sobre cada de los tópicos, cerrando su intervención con el informe del balance económico del año 2010 donde afirmó que la economía cubana alcanzó otro fantasmagórico crecimiento del 2,1%, además, fue aprobado por unanimidad el presupuesto para el 2011, donde el proceso inversionista se reducirá a cero, sin embargo, se prevé otro crecimiento del 3,1%.
Más adelante Raúl en sus conclusiones, (y tras narrar sus inevitables crónicas de la guerra) volvió a aseverar su intención de mantener el curso socialista de la revolución, condenó la mentira como el octavo pecado capital al referirse a las informaciones falsas dadas por funcionarios estatales, y por el mismo conducto hizo un llamado a no “demonizar” a los trabajadores que serán despedidos y se incorporarán al sector cuentapropista, después anunció el “enterramiento del secretismo”, y lo ejemplificó, dedicándole espacio a los recientes ex-miembros del buro político (no corruptos) pero tronados por mal trabajo: Pedro Sierra ( ex–ministro de transporte), Yadira García (ex–ministra de la industria básica), y Pedro Sáenz (ex–primer secretario del PCC en Ciudad Habana), pero contradictoriamente la teleaudiencia quedó en ascuas cuando el nombre del general de división Rogelio Acebedo (ex–presidente de la aeronáutica civil) quedó varado en el purgatorio, aunque enfatizó que el peso de la ley se aplicará sin distinciones ante la corrupción imperante. Casi finalizando el discurso, sugirió a todos aquellos que no puedan cumplir con sus obligaciones renunciar al cargo para evitar ser destituidos, y lo más alentador de sus palabras fue el reconocimiento de que el venidero congreso será el último de la veteranía dirigente.
A pesar del optimismo mostrado en la cónclave por arreglar en sólo 4 años lo que no fueron capaces de lograr en 50, la vox pópuli comenta que en las asambleas llevadas acabo en comunidades y centros laborales para analizar los lineamientos del próximo congreso, se ha revelado por parte de los participantes desconfianza hacia el gobierno y la capacidad de sus dirigentes en su mayoría ancianos octogenarios. Raúl en sus más recientes apariciones ha manifestado receptividad hacia las opiniones vertidas “vengan de donde vengan”, aunque las críticas a su administración ya se manifestaban en las calles; las guaguas, comercios, y centros laborales, asimismo, a pesar de ponérsele luz verde a una “espectral glasnost”, ninguna de las inquietudes más enérgicas han sido expuestas con detalles en la pequeña pantalla.
En los años 80, la URSS mostraba condiciones paralelas a la actualidad cubana (según una cita del periodista ingles John O Sullivan en su libro El trío que cambió el mundo)(…)…“Su participación en el comercio mundial era de un 2%, su consumo per cápita era un 50% inferior al europeo, había racionamiento de azúcar, carne, grasa, y hasta de la famosa salchicha rusa, 300 ciudades y poblaciones carecían de alcantarillado central, la vida fuera de Moscú, Leningrado, y otras ciudades era prácticamente primitiva, sólo la 5ª parte de las carreteras estaban abierta todo el año, más de 100 millones de personas se apiñaban en espacios vitales de 9 metros cuadrados, había contaminación ambiental y el ministro de sanidad alegó: “ que para vivir había que respirar menos”. Los ciudadanos soviéticos llevaban 70 años viviendo en esas condiciones, habían dejado de creer en el régimen con sus promesas de mejoras económicas, y probablemente hubieran continuado conformándose durante otros 70 años más—sin embargo—la glasnost significó poder hablar abiertamente, y empezaron a culpar al socialismo de sus problemas”…

Veremos lo que acontecerá el año que viene.

lunes, 13 de diciembre de 2010

Cuando un ciego sigue a otro ciego


Por: Pablo Méndez

Decenas de miles de personas acudieron a las municipalidades de Trabajo y Seguridad Social para solicitar licencias de cuentapropistas. Sin embargo, la decisión de abandonar el trabajo clandestino para integrarse a la legalidad, le ha quitado el sueño a una familia capitalina.
Jesús Martínez, y Dalia Pons, componen un matrimonio y conviven con su hijo Iuger, su nuera Marlenis, y su nieto Heiner, residen en la calle 178 edificio Nº 36 910 reparto Mulgoba, Municipio Boyeros en Ciudad Habana, y dicha familia posee una característica sui géneris, todos son ciegos excepto Jesús, por ello han recibido el auxilio social del estado, que les otorgó una vivienda; le instaló un teléfono, favorecieron a Dalia con una pensión, y al mismo tiempo le proporcionaron una domestica estatal para que le ayude en los quehaceres hogareños.
Jesús, un jubilado y comunista “de cinta negra cuarto dan” (según alegó un vecino que pidió mantenerse en el anonimato), trabajaba clandestinamente como mecánico de bicicletas, mientras su hijo Iuger vendía productos industriales como “merolico”.
Padre e hijo convinieron legalizarse, acudieron a las oficinas de Trabajo y Seguridad Social, formularon las solicitudes, y con brevedad se les entregó sus respectivas licencias, pero 24 horas después la domestica estatal que les ayudaba fue retirada de su apartamento. Entonces, Dalia tras confirmar la medida, y presa de estupor, acudió a las oficinas del ANCIDV (Asociación Nacional de Ciegos y Débiles Visuales) para demandar una respuesta, pero 24 horas más tarde otra sentencia cancelaba su pensión.
“Cuando un ciego sigue a otro ciego, los dos se caen en el hoyo” apunta un versículo del Evangelio, pero la enseñanza de Jesús de Nazaret no influyó en la decisión de su tocayo, quién aún mantiene la posición de—“yo actúo de forma correcta, y el estado tiene toda la razón”—entretanto, la familia se cuestiona quien es el más ciego de todos, si Jesús, que continua tapando sus ojos con una venda, o el resto de la familia que sufre la cruenta enfermedad.
El hecho causa repulsa hacia los autores del veredicto, demostrándose que mientras el régimen se proclama campeón del humanismo inundando la Amazonía con legiones de médicos, en la isla, son capaces de apretar tuercas a una desdichada familia de ciegos.

lunes, 6 de diciembre de 2010

El comunista, un espécimen en proceso de extinción




Por: Pablo Méndez

El próximo año se celebrará el VI Congreso del Partido Comunista de Cuba, sin embargo, dicha gala será precedida por una ola de despidos masivos para reajustar las plantillas estatales. Lo cierto es que el régimen cubano ha sido blanco de fuertes críticas por más de una veintena de sindicatos y partidos comunistas de todo el mundo.
La argentina Mercedes Petit de la Unidad internacional de trabajadores (UIT) publicó en el sitio Kaosenlared un articulo titulado “Ajuste a la cubana” en cuyos párrafos calificó las medidas anunciadas por el régimen …“De continuidad y consecuencia de una política de restauración capitalista en Cuba, por eso se reinstaló la desigualdad social y la miseria que habían sido desterradas por la revolución socialista”—más adelante agregó—(…)…“que el modelo económico cubano, es desde hace rato, un capitalismo de multinacionales, empresas mixtas, y súper-explotación de sus trabajadores manejados por una burocracia corrupta, dictatorial y mentirosa”—asimismo, catalogó de brutal, la fundamentación de Raúl“de que hay que borrar para siempre la noción de que Cuba es el único país del mundo en el que se puede vivir sin trabajar”(Granma 2/8)—calificándolas de “cínicas mentiras”, puesto que—“Cuba es el único país del mundo donde se trabaja casi de gratis, ya que en 20 años los trabajadores cubanos perdieron 76% del valor de sus salarios”—Igualmente alegó—“que los sindicatos son oficinas del ministerio de trabajo, y sucursales de la dictadura del partió único… (…)y que el gobierno de los Castro y su Partido Comunista no está al servicio del pueblo cubano, por tanto, hay que reemplazarlo mediante la movilización, por un gobierno de trabajadores, para lograr el verdadero socialismo con democracia obrera”. También ilustró la capitalización de la sociedad cubana con las negociaciones para la construcción de 16 campos de golf y viviendas de lujo que posteriormente serán vendidas a multimillonarios, y citó, que la Carbonera Country Club Resort desde el año 2008 esta invirtiendo 400 millones en la construcción de 730 mansiones en torno a la marina, y los campos de golf cercanos a Varadero. Más adelante sublimó la imagen del Che Guevara, quien—según ella—“en todo momento criticó y denunció la burocratización públicamente”.
Pero resultó contradictorio que la articulista de la UIT halla ignorado, que el Che Guevara ese personaje que honró el popular proverbio “Del que ha hierro mata a hierro muere”, nos legó “el trabajo voluntario”, como formulación para obligar a los trabajadores cubanos a trabajar de gratis—y cuyo cúmulo de horas—formó parte de los índices para rivalizar en las asambleas sindicales por el otorgamiento de estímulos que comprendían desde un reloj despertador hasta un apartamento de micro-brigadas. Asimismo a los obreros cubanos para obtener un artículo de primera necesidad no le bastaba con ganar un sueldo, para conseguirlo, también debían conquistar la otra mitad del billete haciéndoles el juego político a los comunistas.
Tampoco es noticia que la dictadura en su afán “capitalista” ahora se dedique a vender palacetes a los millonarios, ya que en los años 90 convirtió a la isla en un gigantesco burdel para salvar el socialismo ofreciendo sexo barato como atracción turística, y los comunistas hemisféricos ni siquiera reaccionaron ante tal desprestigio. Si los bolcheviques latinoamericanos quieren proteger su imagen criticando a la moribunda dictadura de los Castro, lo mejor que pueden hacer es cambiar de ideología, a estas alturas resulta inconcebible que omitan habilidosamente los eventos transcurridos a lo largo de la historia, cuando todos sabemos que el comunismo internacional solo ha aportado a la causa de los trabajadores miseria, y más de 100 millones de cadáveres.
Antes del triunfo revolucionario, en Cuba había propiedades norteamericanas, tales como: centrales azucareros, compañías, y bancos, que otorgaban empleos y jugosos salarios a los trabajadores nacionales, sin embargo, todas aquellas empresas fueron expropiadas de un solo golpe, y los comunistas denigraron a sus obreros con el epíteto de “burguesía proletaria”.
En el año 1988, siendo yo trabajador de la Empresa de Servicios Técnicos Constructivos del MINSAP (ESTC) fui testigo del estallido de una huelga, a consecuencia de que la administración se opuso a pagar el sobre-cumplimiento de norma a los trabajadores de un área productiva. Recuerdo que el entonces secretario general de la Central de trabajadores de Cuba, Roberto Veiga se presentó en la entidad para establecer negociaciones con los huelguistas y como resultado los trabajadores perdieron el pleito, la empresa fue dividida en varias unidades, y se eliminó tajantemente la vinculación del salario con la norma—no escapa de mi memoria—que después de los sucesos, se levantó una valla con el slogan de “Donde hay un comunista se acaban las dificultades”—y apelo a esta ejemplificación—porque el incidente demostró que el recurso más usado por los comunistas es la demagogia.
En Abril del próximo año, los culpables de la debacle cubana se reunirán en el palacio de la convenciones, con guayaberas, portafolios, y choferes esperando en la puerta—por supuesto—para corear “la internacional”, levantar los brazos y ratificar al mismo tiempo una ringlera de sentencias que continuarán ahogando a los trabajadores de la isla. Igualmente como todos sabemos, los comunistas extranjeros invitados al cónclave, patentizarán su apoyo a la dictadura, y presumo que tras colocar una ofrenda floral en el monumento a José Martí, y antes de abordar el jet que los regresará a sus naciones, serán gratificados con un weekend en el balneario de Varadero.


“Mueren los hombres, el partido es inmortal” aducía un viejo eslogan que ni siquiera se escucha, o se exhibe como grafiti en alguna fachada de la Habana, lo cierto que los dirigentes cubanos—si Dios quiere— podrán vivir hasta 120 años, pero el partido comunista—para suerte de los obreros— hace bastante tiempo que fue amortajado por sus propios militantes.

lunes, 22 de noviembre de 2010

Miedo, y Cobardía


Por: Pablo Méndez

El miedo es una angustia. La cobardía es la falta de valor. Tal vez ambas dimensiones se fusionen en el cuerpo y alma de la dirigencia cubana. Asimismo, con la excarcelación del preso de conciencia Arnaldo Ramos Lauzurique, el régimen vuelve a calmar los ánimos de todos aquellos que esperan la absolución de los 11 prisioneros restantes de la Primavera Negra del 2003 que no desean exiliarse. Sin embargo, el evento no excluye de un posible timo a los crédulos que aún confían que el presidente Raúl Castro no quebrante su palabra.
Los hermanos Fidel y Raúl, fueron revolucionarios, estuvieron presos por asaltar un cuartel, pero los favoreció la amnistía de 1955, un proceso institucional que se proponía desarmar las pasiones para que la nación volviera a su curso democrático. No obstante, tras ser liberados, además, de permitírseles desandar las calles soberanamente, no atacaron otro cuartel o desencadenaron el terrorismo de inmediato, simple y llanamente porque no encontraron seguidores, a pesar de ello, estaban conscientes de que las condiciones objetivas y subjetivas para encauzar una rebelión en la isla estaban presentes y acreditadas por la repulsa de la población a la figura de Fulgencio Batista, otro personaje con bagaje revolucionario que se había adueñado de la luneta presidencial por otro acto de violencia, en este caso un golpe de estado.
Igualmente saben que el presidio político crea un efecto secundario—fortalece el espíritu de los hombres—y en consecuencia, conmina a los penados a mantener vivo el ideario que los internó en la cárcel. Por tanto, es lógico que los hermanos Castro sientan temblar sus carnes ante el “poder de los sin poder”, ese desconcertante revolcón de pacifismo, que de golpe podría catapultarlos por los aires como ocurrió en el Campo Socialista, y la Unión Soviética sin disparase un solo escopetazo.
El resquemor que siente la dirigencia cubana a cumplimentar la liberación de los presos de conciencia, es obvio, puesto que cualquiera de los opositores que retornarán a las calles, podría convertirse en la figura política— digamos—el líder capaz de aglutinar en voz y cuerpo esa conspiración moral que se formula en las esquinas; en las guaguas, en los centros estudiantiles, en las fábricas, en las casas. Por consiguiente los Castros en su nueva faceta contrarrevolucionaria, pueden estar aterrorizados ante la posible aparición de un cabecilla que brote desde las penurias del pueblo. Pero su cobardía no les permite rectificar sus posturas y someterse a un gobierno pluralista, puesto que su mala gerencia sólo puede navegar en aguas totalitarias. Del mismo modo, los célebres hermanos están convencidos de que el tiempo que les queda de vida es muy escaso para lograr lo que no fueron capaces de conseguir durante más de 50 años. Hoy por hoy, su único propósito es el de garantizar una sucesión dinástica al estilo de los Kim—por cierto—no sabemos si el elegido llevará los apellidos Castro Espín, o, Castro Soto del Valle, la realidad es que sus maquinaciones de conducirnos a una sociedad como la norcoreana (donde los hombres arriban a la mayoría de edad sin conocer la mantequilla) no es lo que reclaman las nuevas generaciones. Nuestros jóvenes aspiran a una Cuba libre y democrática, una patria donde podamos edificar un futuro más próspero, porque la contraparte exiliada de un 10% de nuestra población ha cosechado más éxitos económicos, políticos, y sociales, que los 11 millones de presos políticos encerrados en la isla. Las evidencias los ponen contra la pared. Los Castros son unos cobardes.

lunes, 15 de noviembre de 2010

¿Congreso?.. . ¿Para qué?


Por: Pablo Méndez

“El objetivo principal de un gobierno es el de producir el bienestar de los pueblos, y no establecer un cierto orden en la miseria”


Alexis de Tocqueville

Raúl lo anunció a bombos y platillos—En Abril del próximo año se celebrará el VI congreso del Partido Comunista de Cuba, sin embargo, éste no será un cónclave como los anteriores, puesto que en dicha agenda sólo serán debatidos 291 lineamientos concernientes a la política económica y social de la isla, además, su contenido ha sido encuadernado y puesto a la venta en todos los estanquillos con el fin de que sea discutido por la población. Sin embargo, dichas conferencias matarán las pasiones de todos aquellos que esperaban reformas económicas profundas, y una formulación mercantil que aliviaría el bache financiero.
Lo cierto es que según el contenido del folleto, no hay nada nuevo, se mantiene la economía planificada, la supremacía de la empresa socialista sobre el incipiente sector privado, la dualidad monetaria, y como siempre, no podían faltar las utopías de cumplir con el pago de los compromisos internacionales—y sobre todo—dar prioridad al aumento de la eficiencia en la producción y los servicios, y con ello, disminuir los volúmenes de importaciones cuyo parloteo ha rechinado en nuestras orejas por más de medio siglo.
Asimismo la solución propuesta por el régimen para paliar los despidos masivos, ha generado un sinnúmero de escépticos, que observan con discreción la opción de integrarse al trabajo por cuenta propia, debido a que la política impositiva divulgada en la Gaceta Oficial, se torna opuesta a admitir una solvencia que desequilibre el status social de la población—o sea— “nadie podrá hacerse rico trabajando”, aunque para muchos, la medida sólo destapa el miedo al renacimiento de una clase media capaz de desarrollar una economía de mercado exitosa en las entrañas del modelo planificado.
Igualmente, el gobierno de Raúl Castro desde ahora se dispone a cerrar filas, puesto que la coyuntura internacional no se torna favorable a raíz del fortalecimiento de la posición común de la UE, y la consumación del triunfo Republicano en las recientes elecciones de “mitad de período”, cuyo éxito, coloca al frente del influyente Comité de Relaciones Exteriores a la congresista Ileana Ros-Lehtinen, nombramiento que desestima el levantamiento de las restricciones a los turistas norteamericanos para viajar a la isla, ya que de abrirse dicha ventana, sin dudas proporcionaría un aumento de utilidades a la principal industria del régimen.
Por otra parte, también sumamos la realidad de que el presidente venezolano Hugo Rafael Chávez Frías ya no es amo y señor del parlamento, por tanto, para mover un centavo hacia Cuba, se requerirá del voto favorable de dos tercios de la cámara, y con tal obstáculo, podemos deducir sin muchos esfuerzos que el lastre económico cubano recurrirá a las bondades de otros asociados ideológicos tales como China, y Vietnam. Lo cierto es que el sistema socialista que tanto defiende la cúpula dirigente, seguirá girando a través del círculo vicioso de hace 50 años, puesto que reitera el reparto de tierras en usufructo como antaño hizo con el fiasco de la Reforma Agraria, al tiempo que admite la formación de la pequeña empresa, que indudablemente expropiará si los resultados no son de su conveniencia.
Entretanto, la vox pópuli se pregunta si Fidel Castro presidirá esta vez el evento de los comunistas cubanos, amén de que está divorciado de la política interna, y se mantiene encaramado en su globo aerostático observando las irregularidades belicistas en torno a Irán, Israel, y EE UU. De igual modo en los círculos callejeros los cubanos chasquean la lengua cuando les pregunto si albergan alguna esperanza con la magna reunión “del único país del mundo donde se puede vivir sin trabajar”, y la verdad es que la mayoría de las personas que he consultado, coinciden en que el principal tema a debatir en el próximo congreso del PCC, debería ser el reajuste de su plantilla en un 100%.

lunes, 1 de noviembre de 2010

Machacan el tema del embargo


Por: Pablo Méndez Piña

Por decimonovena ocasión, Cuba vuelve a inculpar a EE UU en la Asamblea General de la ONU por mantener el “bloqueo económico”, sin embargo, no se ha cuantificado una sola muerte por hambre a consecuencia de tal sanción—incluso—un alto porciento de los comestibles consumidos por los cubanos exhiben la pegatina “Made in USA”.
Asimismo, el régimen de la Habana a través de su canciller Bruno Rodríguez, no manifestó ningún interés por los números que colocan a EE UU como 5º socio comercial de la isla, y alega entre otros términos, su negativa a vender tecnología de punta en la rama médica, también denunció la extra-territorialidad de la citada sanción, y sentenció como inconveniente la prohibición de que turistas estadounidenses viajen a la isla—para que en situ—observen las realidades del proceso cubano, entretanto, el embajador norteamericano argumentó que dicho dilema es un diferendo bilateral, a lo que el canciller replicó fundamentándose en el concepto de “genocidio” para transfigurarlo en controversia populista, que tras ser sometida a votación, arrojó un resultado de 187 votos a favor, 2 en contra, y 3 abstenciones.
Pese a ello, a 2000 kilómetros al suroeste de New York y por los recovecos de La Habana, la vox pópuli—apoyándose en la praxis—formula una chorreada de interrogantes tales como:—¿por qué no hay frijoles?—¿por qué no hay café?—¿por qué de 162 centrales que habían en el país sólo quedan 36?—¿por qué la construcción de un edificio multifamiliar se tarda hasta 20 años?—¿por qué los hospitales están sucios, y la atención no es la óptima?—¿por qué los escolares no aprenden en las escuelas?—¿por qué la transportación es mala?—¿por qué la ganadería es un desastre?—¿por qué despedirán a un millón y medio de trabajadores, si la carta magna socialista alega que está garantizada una economía sin crisis?—¿por qué importamos el 80% de los alimentos?—¿por qué el trabajador medio gana menos de 8 céntimos de USD por hora?—¿y por qué culpan al “bloqueo” del descalabro económico, si la miseria sufrida es el resultado de una mala gobernabilidad?—
Del mismo modo, ante las catástrofes naturales, el régimen cubano se ha proyectado como víctima insólita, negando encarecidamente la evaluación de daños por parte de las comisiones estadounidenses para materializar el suministro de ayuda directa a los damnificados—por tanto—con dicha actitud, la gubernatura sólo exterioriza el temor a ser destronada como benefactora, puesto que resulta incuestionable que los cubanos reaccionaran positivamente ante las donaciones norteamericanas—¡por cierto!—entre bambalinas se impone la reluctancia de la jerarquía partidista a tolerar el monitoreo de la SINA en el caso de que se adquiriera novedosas técnicas en la rama de la medicina, puesto que EE UU estipula que sólo suministrará las mencionadas “tecnologías de punta” para que beneficien al pueblo, y no para el uso exclusivo; del turismo internacional, la nomenklatura, o los dirigentes políticos.
Lo cierto es que el embargo, o “bloqueo” (en su versión apocalíptica), hoy por hoy, representa la alambrada que demarca el diferendo entre EE UU, y Cuba, no obstante, tal enfrentamiento no es más que la culminación del proyecto de tesis elaborado por Fidel Castro desde los días de la Sierra Maestra, para influir en la opinión pública mundial a través del dramatizado en los escenarios internacionales del pasaje bíblico de David desafiando a Goliat.
Del mismo modo, no son pocos los que vislumbran al embargo norteamericano como una política obsoleta, cuyo resultado adjunta una formidable justificación al régimen para perpetuarse en el poder, al tiempo que opiniones a contracorriente también cuestionan que si EE UU levanta el “bloqueo” de forma incondicional—¿qué pasará entonces?—con las bayonetas; los piquetes de fusilamientos, las cárceles, las turbas de respuesta rápida, la falta de libertad de expresión, las violaciones de los derechos humanos, y la imposibilidad de fundar un estado de derecho—además—otros aseveran hipotéticamente que si se suprimiera la sanción económica, la contraparte cubana rodaría el segundo capítulo de su patraña consistente en exigir una indemnización de nueve ceros a la derecha.
Al menos 140 países de los 187 que votaron a favor del régimen cubano mostraron en el 2009 un intercambio con EE UU inferior al que sostuvo la isla con la citada potencia—por tanto—ante el desaliento que me ha causado el consenso donde se tantea la opinión pública mundial, me siento estimulado a valorar aún más el juicio de Friedrich Nietzsche, cuando afirmó—“Dios ha muerto”—pero no porque haya dejado de existir, sino porque el hombre vive inmerso en la mentira.