Pablo Méndez/cubanet
Decir que estamos en “periodo especial con lineamientos económicos”, parecería una paradoja. Pero los vecinos del municipio Los Palacios, en la provincia de Pinar del Rio, no exageran cuando hablan de sus vicisitudes con el transporte.
Los que viven en la localidad de San Diego están obligados a salvar la distancia de 13 kilómetros para llegar al borde de la autopista nacional, donde empieza otra odisea, ya que la mayoría de los carros que transitan, vienen repletos a causa del déficit de ómnibus interprovinciales.
Tras delimitarse las fronteras con la nueva provincia de Artemisa, el hospital de San Cristóbal, el más cercano a la población de Los Palacios, dejó de prestar servicios a la municipalidad y ahora los pobladores tienen que trasladarse a la ciudad Pinar del Rio, distante unos 50 kilómetros.
Petronila una vecina de San Diego (la zona más afectada), tiene 75 años, es diabética con agudos problemas cardiovasculares, explica que para asistir a las consultas médicas está precisada a alquilar un automóvil que, por 25 dólares, (el doble del salario medio de los cubanos) la lleva y la trae.
Roberto, un obrero agrícola de 27 años, comenta que, en el policlínico de la localidad hay una ambulancia para casos de emergencia, pero la batería está agotada; recientemente, él, doblado con un fuerte dolor apendicular, se vio obligado a empujarla para que lo llevaran al quirófano con urgencia, so pena de contraer una peritonitis.
También los estudiantes del municipio, sufren por la falta de transporte y con frecuencia se les ve a media mañana, con sus mochilas deambulando por las cunetas, a la espera de que un buen samaritano “les de botella” y les aproxime a sus escuelas.
Lázaro, un trabajador del ministerio del transporte; explica que el problema de San Diego y Los Palacios son dos gotas de aguas dentro del mar de dificultades en la transportación pública. Revela que de 2000 ómnibus de tecnología china que reforzaron el transporte interprovincial en el año 2006 sólo prestan servicio 400, el resto permanecen montados sobre burros en los talleres de “Coyula”, en Santiago de las Vegas, “Sandino” y “Caamaño” en la ciudad de la Habana.
Las mayores dificultades son: el deterioro de neumáticos, baterías y las inexplicables carencias de petróleo—según Lázaro—la solución para sustituir piezas deficitarias, consiste, en sustraerlas del parque desactivado, acción que en el argot popular llaman “canibalismo”.
Agrega que los tecnólogos de la YUTONG se largaron del país y que el cáncer de la transportación interprovincial ya hizo metástasis en los ómnibus metropolitanos de Ciudad Habana. Además, puntualiza que la “omnipresente corrupción” forma parte de los problemas; pues se ha detectado que algunos choferes venden gomas de repuesto a los camioneros particulares.
“Es poco atractivo lo seguro, en el riesgo hay esperanza”. Blog de periodismo investigativo, literatura, y opiniones sobre la realidad cubana empapadas con lubricante social.
lunes, 12 de diciembre de 2011
lunes, 28 de noviembre de 2011
¿Democratizar la música?/
Pablo Méndez/cubanet
En su edición del miércoles 23 de noviembre, el periódico Granma publicó una columna titulada: “La vulgaridad en nuestra música: ¿una elección del “pueblo cubano”? Con la rúbrica de la doctora María Córdova, actual profesora titular del departamento de musicología del instituto Superior de Arte (ISA).
Córdova osó abordar una temática candente: su preocupación por la difusión de obras, cuya calidad artística “deja mucho que desear” y donde se proyecta el exacerbamiento de las vulgaridades, el sexo, la prostitución y la notoria inquietud por su elevada difusión en los medios cubanos.
Señala entre otras preocupaciones e interrogantes; la exclusión de los “no consultados”; cuando son premiadas obras catalogadas como: “la más popular” o “elegidas por todo el pueblo”; ejemplificando su incertidumbre con los premios “Lucas”, concurso dedicado al audio visual; donde los competidores más populares fueron escrutados con mensajes en SMS, y no, mediante una investigación profesional; pero el desasosiego de la articulista quedó encerrado en las siete partes sumergidas del iceberg, mientras la punta, donde permanecen apiñados los responsables quedó expuesta a la maquinación del lector.
Muchos comparten la postura de Córdoba. Pero si nuestra juventud siente inclinación por la música de mal gusto y chabacana; resulta evidente que, las respuestas más interesantes deben expresarlas: los Ministerios de Cultura, Educación, los intelectuales de la UNEAC y los Departamentos, Ideológico y Cultural del Comité Central del Partido Comunista.
Las creaciones musicales, con matices vulgares y exponentes del bajo mundo; “tan lucrativa como el negocio del petróleo”—según apuntó Córdova—envían un mensaje subrepticio; de que éste género ( si así, pudiera llamársele) ha emergido como un flagelo comercial, cuyos protagonistas; siempre y cuando apoyen públicamente al régimen y/o refuercen sus mítines políticos, obtienen un salvo conducto para rodar Mercedes Benz, BMW, Hummers, hacer giras al exterior, ofrecer espectáculos artísticos con costosos efectos pirotécnicos, entradas cotizadas a altos precios y dividendos para producir audio visuales que promocionen sus discos, aunque los resultados sean repugnantes.
Desafortunadamente a Córdova no le alcanzó la columna para indicar que, contrapuesto a éste derroche de millares de dólares, se revela un submundo musical donde artistas y estudiosos del arte melodioso permanecen marginados y sumergidos en la pobreza; esos jóvenes que cultivan y desarrollan la música antigua, el canto lírico y otras manifestaciones populares desechadas por el marketing , carecen en su mayoría de trajes, zapatos, para ofrecer sus conciertos y mucho menos, bolsillos para sufragar los gastos de un “video clip” que promocione su talento. Según productores consultados los costos sobrepasan los 3000 dólares.
¿Por qué hay tanto egoísmo en la cultura cubana?; donde existen potentados millonarios que ni siquiera ayudan al despegue de estas figuras jóvenes; ¿por qué los concursos dedicados a estos géneros ofrecen premios ridículos?; ¿por qué los medios no brindan mayores espacios a estas manifestaciones artísticas en horarios estelares?
La falta de rigor profesional en los análisis de la prensa especializada y el despiadado monopolio del ICRT, lastran una buena porción de culpabilidad ante el analfabetismo musical de la juventud cubana, un fenómeno preocupante para los sensibilizados con la música, que se horrorizan cuando, por ejemplo, algún comunicador llama “maestro”, al salsero Paulo FG, calificativo risible e irrespetuoso, ante la memoria de Ernesto Lecuona, Amadeo Roldán, Gonzalo Roig, Adolfo Guzmán y otras relevantes figuras de la música cubana.
Córdoba desligó las bridas de la Caja de Pandora, pero las víctimas están representadas por una juventud frustrada, ensimismada en un estrecho margen de diversión y obligada a consumir la producción mediocre de una sociedad cerrada al libre albedrío. Si nuestros jóvenes son tan tarugos y manipulables—habría que preguntarse—si esta condición, obedece a las conveniencias de un régimen que únicamente le importa su pervivencia.
En su edición del miércoles 23 de noviembre, el periódico Granma publicó una columna titulada: “La vulgaridad en nuestra música: ¿una elección del “pueblo cubano”? Con la rúbrica de la doctora María Córdova, actual profesora titular del departamento de musicología del instituto Superior de Arte (ISA).
Córdova osó abordar una temática candente: su preocupación por la difusión de obras, cuya calidad artística “deja mucho que desear” y donde se proyecta el exacerbamiento de las vulgaridades, el sexo, la prostitución y la notoria inquietud por su elevada difusión en los medios cubanos.
Señala entre otras preocupaciones e interrogantes; la exclusión de los “no consultados”; cuando son premiadas obras catalogadas como: “la más popular” o “elegidas por todo el pueblo”; ejemplificando su incertidumbre con los premios “Lucas”, concurso dedicado al audio visual; donde los competidores más populares fueron escrutados con mensajes en SMS, y no, mediante una investigación profesional; pero el desasosiego de la articulista quedó encerrado en las siete partes sumergidas del iceberg, mientras la punta, donde permanecen apiñados los responsables quedó expuesta a la maquinación del lector.
Muchos comparten la postura de Córdoba. Pero si nuestra juventud siente inclinación por la música de mal gusto y chabacana; resulta evidente que, las respuestas más interesantes deben expresarlas: los Ministerios de Cultura, Educación, los intelectuales de la UNEAC y los Departamentos, Ideológico y Cultural del Comité Central del Partido Comunista.
Las creaciones musicales, con matices vulgares y exponentes del bajo mundo; “tan lucrativa como el negocio del petróleo”—según apuntó Córdova—envían un mensaje subrepticio; de que éste género ( si así, pudiera llamársele) ha emergido como un flagelo comercial, cuyos protagonistas; siempre y cuando apoyen públicamente al régimen y/o refuercen sus mítines políticos, obtienen un salvo conducto para rodar Mercedes Benz, BMW, Hummers, hacer giras al exterior, ofrecer espectáculos artísticos con costosos efectos pirotécnicos, entradas cotizadas a altos precios y dividendos para producir audio visuales que promocionen sus discos, aunque los resultados sean repugnantes.
Desafortunadamente a Córdova no le alcanzó la columna para indicar que, contrapuesto a éste derroche de millares de dólares, se revela un submundo musical donde artistas y estudiosos del arte melodioso permanecen marginados y sumergidos en la pobreza; esos jóvenes que cultivan y desarrollan la música antigua, el canto lírico y otras manifestaciones populares desechadas por el marketing , carecen en su mayoría de trajes, zapatos, para ofrecer sus conciertos y mucho menos, bolsillos para sufragar los gastos de un “video clip” que promocione su talento. Según productores consultados los costos sobrepasan los 3000 dólares.
¿Por qué hay tanto egoísmo en la cultura cubana?; donde existen potentados millonarios que ni siquiera ayudan al despegue de estas figuras jóvenes; ¿por qué los concursos dedicados a estos géneros ofrecen premios ridículos?; ¿por qué los medios no brindan mayores espacios a estas manifestaciones artísticas en horarios estelares?
La falta de rigor profesional en los análisis de la prensa especializada y el despiadado monopolio del ICRT, lastran una buena porción de culpabilidad ante el analfabetismo musical de la juventud cubana, un fenómeno preocupante para los sensibilizados con la música, que se horrorizan cuando, por ejemplo, algún comunicador llama “maestro”, al salsero Paulo FG, calificativo risible e irrespetuoso, ante la memoria de Ernesto Lecuona, Amadeo Roldán, Gonzalo Roig, Adolfo Guzmán y otras relevantes figuras de la música cubana.
Córdoba desligó las bridas de la Caja de Pandora, pero las víctimas están representadas por una juventud frustrada, ensimismada en un estrecho margen de diversión y obligada a consumir la producción mediocre de una sociedad cerrada al libre albedrío. Si nuestros jóvenes son tan tarugos y manipulables—habría que preguntarse—si esta condición, obedece a las conveniencias de un régimen que únicamente le importa su pervivencia.
Indignados e indignos
Pablo Méndez./cubanet
Amplios espacios dedica la “Mesa Redonda” y los noticiarios oficialistas a las marchas de “los indignados”. Los vídeos muestran a españoles, italianos, griegos, norteamericanos marchando por las calles y protestando contra las políticas económicas que afectan a las mayorías. Pero estos disturbios no despiertan interés en los cubanos pedestres, quienes reciben sueldos 25 veces menores que los subsidios recibidos por los desempleados europeos.
A las puertas del mes de diciembre, únicamente les preocupa: Cómo podrán comprar raciones de carne de cerdo, frijoles, yuca, ron y cerveza para celebrar el año nuevo.
El poder adquisitivo se ha despeñado a niveles preocupantes—“no hay dinero”—, es la afirmación que corre de boca en boca. En las shopping, el monto de las ventas en comparación con años anteriores sólo alcanza el 20% y después de las 3:00 PM, pocos clientes acuden a los mercados, aseveró un empleado de TRD Caribe que solicitó el anonimato.
Betancourt, un chofer de taxis estatales “negro/amarillo” que cobran 10 pesos por persona, cuenta que recorrió la calle Prado, atravesó el túnel, fue hasta Alamar, transitó por las principales avenidas del municipio, las paradas de ómnibus estaban llenas de personas, pero nadie sacó la mano para alquilarlo, tuvo que regresar vacío; confiesa que no le había sucedido algo semejante en 20 años como taxista.
Pedro, un técnico cuentapropista, quien repara lavadoras automáticas desde hace más de 15 años; alega que ahora tiene trabajo, pero en diciembre “nada se rompe”, de seguir las cosas como van, celebrará el año nuevo con una cena de pan con tortilla y agua.
También los rateros y carteristas comienzan a hacer de las suyas; con el exacerbamiento de la delincuencia la gente vigila las tendederas y cuando viajan en ómnibus, meten sus manos en los bolsillos para palpar sus carteras.
Los cubanos permanecen absortos en recibir el año nuevo con una suculenta cena; pero ni siquiera se indignan con los rumores de escándalos de corrupción ocurridos en las altas esferas del régimen y en las firmas extranjeras donde trabajan los hijos de papá, “hace 52 años que en Cuba hay corrupción, estamos curados de espantos”—reiteran—y les importa un bledo que los funcionarios corruptos esperen el año nuevo en los restaurantes de lujo, cabarets y hoteles 5 estrellas acosta del dinero que le roban al pueblo.El 28 de agosto de 2011, las indignadas, Ivón Malleza y Rosario Morales, tocaron cazuelas en los portales del mercado único de Cuatro Caminos; ante un público atónito que se apiñó en la calle, ellas criticaron al régimen por las políticas económicas que afectan a las mayorías. El vídeo de la protesta fue reproducido furtivamente y visto por millares de cubanos—uno de ellos reconoció —“ellas son las indignadas, nosotros los indignos”.
Amplios espacios dedica la “Mesa Redonda” y los noticiarios oficialistas a las marchas de “los indignados”. Los vídeos muestran a españoles, italianos, griegos, norteamericanos marchando por las calles y protestando contra las políticas económicas que afectan a las mayorías. Pero estos disturbios no despiertan interés en los cubanos pedestres, quienes reciben sueldos 25 veces menores que los subsidios recibidos por los desempleados europeos.
A las puertas del mes de diciembre, únicamente les preocupa: Cómo podrán comprar raciones de carne de cerdo, frijoles, yuca, ron y cerveza para celebrar el año nuevo.
El poder adquisitivo se ha despeñado a niveles preocupantes—“no hay dinero”—, es la afirmación que corre de boca en boca. En las shopping, el monto de las ventas en comparación con años anteriores sólo alcanza el 20% y después de las 3:00 PM, pocos clientes acuden a los mercados, aseveró un empleado de TRD Caribe que solicitó el anonimato.
Betancourt, un chofer de taxis estatales “negro/amarillo” que cobran 10 pesos por persona, cuenta que recorrió la calle Prado, atravesó el túnel, fue hasta Alamar, transitó por las principales avenidas del municipio, las paradas de ómnibus estaban llenas de personas, pero nadie sacó la mano para alquilarlo, tuvo que regresar vacío; confiesa que no le había sucedido algo semejante en 20 años como taxista.
Pedro, un técnico cuentapropista, quien repara lavadoras automáticas desde hace más de 15 años; alega que ahora tiene trabajo, pero en diciembre “nada se rompe”, de seguir las cosas como van, celebrará el año nuevo con una cena de pan con tortilla y agua.
También los rateros y carteristas comienzan a hacer de las suyas; con el exacerbamiento de la delincuencia la gente vigila las tendederas y cuando viajan en ómnibus, meten sus manos en los bolsillos para palpar sus carteras.
Los cubanos permanecen absortos en recibir el año nuevo con una suculenta cena; pero ni siquiera se indignan con los rumores de escándalos de corrupción ocurridos en las altas esferas del régimen y en las firmas extranjeras donde trabajan los hijos de papá, “hace 52 años que en Cuba hay corrupción, estamos curados de espantos”—reiteran—y les importa un bledo que los funcionarios corruptos esperen el año nuevo en los restaurantes de lujo, cabarets y hoteles 5 estrellas acosta del dinero que le roban al pueblo.El 28 de agosto de 2011, las indignadas, Ivón Malleza y Rosario Morales, tocaron cazuelas en los portales del mercado único de Cuatro Caminos; ante un público atónito que se apiñó en la calle, ellas criticaron al régimen por las políticas económicas que afectan a las mayorías. El vídeo de la protesta fue reproducido furtivamente y visto por millares de cubanos—uno de ellos reconoció —“ellas son las indignadas, nosotros los indignos”.
lunes, 21 de noviembre de 2011
Concluyó concurso de la UNEAC/
Pablo Méndez./cubanet
Del 14 al 19 de noviembre se efectuó en la Sala Villena de la UNEAC, sita en las calles 17 y H en el Vedado, el Concurso de interpretación UNEAC 2011, en las disciplinas de canto lírico y música antigua.
Según las fuentes, resultaron premiados de forma compartida en la especialidad de canto lírico, los cantantes: Bryan López (tenor), Carlos Laurencio (barítono) y Diana Rosa Cárdenas (soprano) esta última fue gratificada además en la interpretación de música cubana.
En música antigua también resultaron premiados de forma compartida: Edwin Ramírez (contratenor) y Roberto García (bajo-barítono); mientras que en piano acompañante: Ana magdalena Sánchez y Beatriz Batista resultaron las mejores.
Los premios en metálico, oscilan entre 200 y 25 dólares, además de un concierto con la Orquesta Sinfónica Nacional y un recital en la Basílica Menor del Convento de San Francisco de Asís.Este concurso es celebrado aleatoriamente desde la década del 70 y los primeros ganadores fueron: las sopranos Yolanda Hernández, Lucy Provedo y el tenor Mario Travieso.
Del 14 al 19 de noviembre se efectuó en la Sala Villena de la UNEAC, sita en las calles 17 y H en el Vedado, el Concurso de interpretación UNEAC 2011, en las disciplinas de canto lírico y música antigua.
Según las fuentes, resultaron premiados de forma compartida en la especialidad de canto lírico, los cantantes: Bryan López (tenor), Carlos Laurencio (barítono) y Diana Rosa Cárdenas (soprano) esta última fue gratificada además en la interpretación de música cubana.
En música antigua también resultaron premiados de forma compartida: Edwin Ramírez (contratenor) y Roberto García (bajo-barítono); mientras que en piano acompañante: Ana magdalena Sánchez y Beatriz Batista resultaron las mejores.
Los premios en metálico, oscilan entre 200 y 25 dólares, además de un concierto con la Orquesta Sinfónica Nacional y un recital en la Basílica Menor del Convento de San Francisco de Asís.Este concurso es celebrado aleatoriamente desde la década del 70 y los primeros ganadores fueron: las sopranos Yolanda Hernández, Lucy Provedo y el tenor Mario Travieso.
El seguroso metido en el cuerpo
Pablo Méndez./cubanet
— ¡Esto es una decepción!—exclamó un vecino del barrio que se sentó a mi lado en un banco del parque de 15 y 16 en el Vedado; al frente una escultura de Wilfredo Lam, a nuestras espaldas la iglesia del Carmelo, sobre nuestras cabezas las ramas de un árbol que nos cubre con su sombra.
—“Raúl fracasará con todos sus lineamientos y sus m…—profirió mirándome a los ojos—“el mejor servicio que puede prestarle a este país, es que él y Fidel se peguen un tiro”—Tras descargar su rabia; el anciano refunfuñó cuando un pájaro le cagó la camisa y depositó sobre el asiento una jaba con boniatos.
Mi interlocutor se llama Ángel, tiene más de 70 años, perteneció a las juventudes del Partido Socialista Popular; en el año 59 se enroló en el MININT; Celia Sánchez le dio un apartamento; reconoce haber dado loas a Fidel; fue uno de los que gritó paredón, participó de actos de repudio, fue a Angola; trabajó hasta su retiro, y en la ancianidad, descubrió que el socialismo por el que luchó y se jodió, es una gran estafa; pero en el barrio nadie confía en él, porque está estigmatizado de“ come candelas”, uno de los tantos, a quienes los jóvenes achacan la culpa de haber ayudado a consolidar la dictadura de Fidel Castro.
Ángel cita cosas interesantes y ejemplifica “que esto, está al joderse”; cuenta que en el año 58 el estado de opinión sobre Batista es el mismo que hoy existe contra los hermanos Castro; señala que la degradación moral no tiene límites, la corrupción es un fenómeno generalizado que ha perjudicado a la nación con daños irreversibles; el socialismo es una fábrica de delincuentes y en el capitalismo que él vivió, los policías “tildados de criminales”, respetaban al hombre trabajador con callos en las manos—“ese era nuestro carnet de identidad”— expresa.
Pero casi todos rechazan las peroratas de Ángel, un hombre desacreditado por su historia; hacen silencio cuando él llega y otros se largan del grupo; según la mayoría, es un “bota perro”, un chivato que no debe escuchar cómo la gente del barrio roba en sus centros de trabajos, en las elecciones anulan la boleta, o maquinan evasivas para no ir a las “marchas combatientes”.
Ya anciano, Ángel, logró sacarse el policía que tiene metido en el cuerpo, pero nadie le cree; lo hizo, cuando ya es un material inservible para la dictadura y una presencia incómoda para los que critican al régimen—aunque pruebe que no es seguroso—los vecinos le temen, gracias a esa toxina inoculada durante 50 años de totalitarismo que ha frenado los impulsos rebeldes del pueblo.
Mientras Ángel descarga sus desilusiones con el castrismo que ayudó a fortalecer, y cuyo sentimiento de culpabilidad lo tiene al borde del suicidio; en el parque, un grupo de niños, sanos de mente y sin la virulencia de las ideologías, sonríen, retozan con libertad y no se preocupan por que uno de sus compañeritos sea un “seguroso”, ojalá no se conviertan en máquinas.
— ¡Esto es una decepción!—exclamó un vecino del barrio que se sentó a mi lado en un banco del parque de 15 y 16 en el Vedado; al frente una escultura de Wilfredo Lam, a nuestras espaldas la iglesia del Carmelo, sobre nuestras cabezas las ramas de un árbol que nos cubre con su sombra.
—“Raúl fracasará con todos sus lineamientos y sus m…—profirió mirándome a los ojos—“el mejor servicio que puede prestarle a este país, es que él y Fidel se peguen un tiro”—Tras descargar su rabia; el anciano refunfuñó cuando un pájaro le cagó la camisa y depositó sobre el asiento una jaba con boniatos.
Mi interlocutor se llama Ángel, tiene más de 70 años, perteneció a las juventudes del Partido Socialista Popular; en el año 59 se enroló en el MININT; Celia Sánchez le dio un apartamento; reconoce haber dado loas a Fidel; fue uno de los que gritó paredón, participó de actos de repudio, fue a Angola; trabajó hasta su retiro, y en la ancianidad, descubrió que el socialismo por el que luchó y se jodió, es una gran estafa; pero en el barrio nadie confía en él, porque está estigmatizado de“ come candelas”, uno de los tantos, a quienes los jóvenes achacan la culpa de haber ayudado a consolidar la dictadura de Fidel Castro.
Ángel cita cosas interesantes y ejemplifica “que esto, está al joderse”; cuenta que en el año 58 el estado de opinión sobre Batista es el mismo que hoy existe contra los hermanos Castro; señala que la degradación moral no tiene límites, la corrupción es un fenómeno generalizado que ha perjudicado a la nación con daños irreversibles; el socialismo es una fábrica de delincuentes y en el capitalismo que él vivió, los policías “tildados de criminales”, respetaban al hombre trabajador con callos en las manos—“ese era nuestro carnet de identidad”— expresa.
Pero casi todos rechazan las peroratas de Ángel, un hombre desacreditado por su historia; hacen silencio cuando él llega y otros se largan del grupo; según la mayoría, es un “bota perro”, un chivato que no debe escuchar cómo la gente del barrio roba en sus centros de trabajos, en las elecciones anulan la boleta, o maquinan evasivas para no ir a las “marchas combatientes”.
Ya anciano, Ángel, logró sacarse el policía que tiene metido en el cuerpo, pero nadie le cree; lo hizo, cuando ya es un material inservible para la dictadura y una presencia incómoda para los que critican al régimen—aunque pruebe que no es seguroso—los vecinos le temen, gracias a esa toxina inoculada durante 50 años de totalitarismo que ha frenado los impulsos rebeldes del pueblo.
Mientras Ángel descarga sus desilusiones con el castrismo que ayudó a fortalecer, y cuyo sentimiento de culpabilidad lo tiene al borde del suicidio; en el parque, un grupo de niños, sanos de mente y sin la virulencia de las ideologías, sonríen, retozan con libertad y no se preocupan por que uno de sus compañeritos sea un “seguroso”, ojalá no se conviertan en máquinas.
lunes, 14 de noviembre de 2011
El oficinista del quinto piso
Pablo Méndez-cubanet.
Después que el ex ministro de las FAR, general Julio Casas Regueiro fuera sepultado en un nicho del mausoleo del Segundo Frente Oriental; automáticamente el brazo robótico del régimen llenó su vacío.
La designación recayó en el popular general Leopoldo Cintra Frías, más conocido por “Polito”; un estratega a quien la fama acarició a través de un serial televisivo protagonizado por los histriones Pedro Rentería y Adela Legrá; novela que descorrió su trayectoria guerrera y el paralelismo amoroso con su esposa Miriam; cuya ficción, fue clasificada por muchos, como una parodia en verde olivo de la épica leyenda de Penélope y Ulises.
Sin embargo, el general Cintra Frías descolló como un posible candidato al hall de los viceministros de las FAR—una cámara vedada a los militares afro descendientes—el día que, desde la trincheras de Cuito-Cuanavale al sur de Angola, envió una carta para censurar la actitud de su superior, el general Arnaldo Ochoa, un caído en desgracia, cuyo fusilamiento baldeó el camino para su nombramiento como vice ministro y jefe del ejército occidental.
Según la historia, el general Gromov fue el último militar soviético en abandonar Afganistán tras la derrota. Cintras Frías fue el último militar cubano en abandonar Angola; en una contienda que de prolongarse hubiera desembocado en otra catástrofe.
Polito, un militar valiente, fiel, e incondicional a su jefe, no posee las mismas facultades que su antecesor el general Julio Casas Regueiro, un oficial creativo, capaz—y lo más importante—con opinión propia, que llegó a tener la autorizada facultad de vetar algunas decisiones del actual hombre fuerte del régimen.
Ahora el nuevo ministro ocupará el despacho del 5º piso del edificio Sierra Maestra, pero se desempeñará como un simple oficinista, puesto que el mando absoluto de las fuerzas armadas continúa siendo un acápite en la agenda de Raúl, quien ejecuta sus actividades de gobierno en el 4º piso del propio edificio.
Raúl ama el ejército y se mantiene a la cabeza de la institución castrense desde hace más de 50 años; gobierna el país verticalmente con los estereotipos del “ordeno y mando” que se impregnaron en su proceder de hombre de armas. Desde que se desempeña como “número uno” del régimen, rearmó un gabinete y poliburó partidista, con un alto porciento de guerreras verde olivo; transgrediendo el ideario martiano; de que los pueblos se fundan, y no se les manda como a huestes acuarteladas.
El nuevo jefe de gobierno— un fan a la “meritocracia”—instituye que las virtudes más relevantes exigidas para un nominado a las carteras ministeriales, son las medallas obtenidas en los campos de batalla, tanto de la Sierra Maestra como de África. Pero su modelo de gobierno no salva el peligro de compatibilizarse con las juntas militares que gobernaron a Uruguay, Argentina, Brasil, Paraguay, Perú, Bolivia, Chile y que, el populismo latinoamericano en su afán por ridiculizarlos les identificaba como “gorilas”.
Contradictoriamente el esquema de gobierno del general Raúl Castro pasa inadvertido ante las plumillas de los caricaturistas políticos, quienes representaron en la década de los 70 a los citados “gorilas”, como simios emperifollados con gorras de plato y túnicas militares.
Después que el ex ministro de las FAR, general Julio Casas Regueiro fuera sepultado en un nicho del mausoleo del Segundo Frente Oriental; automáticamente el brazo robótico del régimen llenó su vacío.
La designación recayó en el popular general Leopoldo Cintra Frías, más conocido por “Polito”; un estratega a quien la fama acarició a través de un serial televisivo protagonizado por los histriones Pedro Rentería y Adela Legrá; novela que descorrió su trayectoria guerrera y el paralelismo amoroso con su esposa Miriam; cuya ficción, fue clasificada por muchos, como una parodia en verde olivo de la épica leyenda de Penélope y Ulises.
Sin embargo, el general Cintra Frías descolló como un posible candidato al hall de los viceministros de las FAR—una cámara vedada a los militares afro descendientes—el día que, desde la trincheras de Cuito-Cuanavale al sur de Angola, envió una carta para censurar la actitud de su superior, el general Arnaldo Ochoa, un caído en desgracia, cuyo fusilamiento baldeó el camino para su nombramiento como vice ministro y jefe del ejército occidental.
Según la historia, el general Gromov fue el último militar soviético en abandonar Afganistán tras la derrota. Cintras Frías fue el último militar cubano en abandonar Angola; en una contienda que de prolongarse hubiera desembocado en otra catástrofe.
Polito, un militar valiente, fiel, e incondicional a su jefe, no posee las mismas facultades que su antecesor el general Julio Casas Regueiro, un oficial creativo, capaz—y lo más importante—con opinión propia, que llegó a tener la autorizada facultad de vetar algunas decisiones del actual hombre fuerte del régimen.
Ahora el nuevo ministro ocupará el despacho del 5º piso del edificio Sierra Maestra, pero se desempeñará como un simple oficinista, puesto que el mando absoluto de las fuerzas armadas continúa siendo un acápite en la agenda de Raúl, quien ejecuta sus actividades de gobierno en el 4º piso del propio edificio.
Raúl ama el ejército y se mantiene a la cabeza de la institución castrense desde hace más de 50 años; gobierna el país verticalmente con los estereotipos del “ordeno y mando” que se impregnaron en su proceder de hombre de armas. Desde que se desempeña como “número uno” del régimen, rearmó un gabinete y poliburó partidista, con un alto porciento de guerreras verde olivo; transgrediendo el ideario martiano; de que los pueblos se fundan, y no se les manda como a huestes acuarteladas.
El nuevo jefe de gobierno— un fan a la “meritocracia”—instituye que las virtudes más relevantes exigidas para un nominado a las carteras ministeriales, son las medallas obtenidas en los campos de batalla, tanto de la Sierra Maestra como de África. Pero su modelo de gobierno no salva el peligro de compatibilizarse con las juntas militares que gobernaron a Uruguay, Argentina, Brasil, Paraguay, Perú, Bolivia, Chile y que, el populismo latinoamericano en su afán por ridiculizarlos les identificaba como “gorilas”.
Contradictoriamente el esquema de gobierno del general Raúl Castro pasa inadvertido ante las plumillas de los caricaturistas políticos, quienes representaron en la década de los 70 a los citados “gorilas”, como simios emperifollados con gorras de plato y túnicas militares.
Noticias de Cuba
Victima del ahorro de recursos/Pablo Méndez/cubanet.
Lázaro Ampudia, a pesar de sus 76 años, se mantenía trabajando como tapicero en un taller estatal. Desde hace pocos días comenzó a sufrir faltas de aire, pero el pasado viernes al salir de su centro laboral sintió un fuerte dolor de estómago que le hizo doblarse; enseguida sus familiares le llevaron al cuerpo de guardia del hospital Clínico Quirúrgico de la avenida 26; luego de un ligero interrogatorio y examen de la zona adolorida el galeno le recetó algunas medicinas y le envió de vuelta a la casa; a las pocas horas Ampudia fallecía víctima de un infarto del miocardio.
Lo cierto es que en los últimos tiempos se realiza una campaña para ahorrar recursos en el Ministerio de Salud Pública (MINSAP) y según explican algunos experimentados galenos (a través de spots televisivos); se puede detectar el origen de un sinnúmero de dolencias con un simple examen y sin la necesidad de recurrir a los RX, tomografías computarizadas, ultrasonidos y otros instrumentales que provocan gastos innecesarios a la economía del país.
Ampudia, un hombre que trabajó toda su vida y con el sudor de su frente pagó la carrera de millares de médicos y las facturas de los citados equipamientos, dejó de existir, porque la economía necesitaba ahorrar una tirilla de papel y un poco de gel para hacerle un electrocardiograma.
Mujer se desnuda ante un fumigador/Pablo Méndez/cubanet.
En presencia de éste reportero, una mujer con trastornos psiquiátricos, quien reside en la calle Santovenia Nº 113 en el municipio Cerro, se desnudó ante el fumigador y señalándose el sexo, le dijo: — ¡Ven, fumígame aquí!— estupefacto, el trabajador huyó y se refugió en otro apartamento, entretanto la mujer, lanzaba una andanada de injurias, alegando que ya estaba harta de tanta humareda y que en Cuba había mayores problemas que resolver, la vocinglería originó un desorden público.
Lo cierto es que la dirección está localizada en las proximidades del hospital docente Salvador Allende (antigua Covadonga) donde se concentra a los enfermos de dengue. En un radio de 300 metros se han tomado medidas profilácticas que incluyen una desinfección diaria a causa de que se detectó un contagiado en la zona, sin embargo, algunos vecinos se quejan de que sus ropas, muebles y utensilios domésticos apestan a insecticida.
Los residentes de la cuadra se disculparon con el fumigador, le brindaron agua, un trago y le pidieron que no llamara al patrullero; el empleado perdonó a la mujer, pero se alejó diciendo— ¡No fumigo más!—
Lázaro Ampudia, a pesar de sus 76 años, se mantenía trabajando como tapicero en un taller estatal. Desde hace pocos días comenzó a sufrir faltas de aire, pero el pasado viernes al salir de su centro laboral sintió un fuerte dolor de estómago que le hizo doblarse; enseguida sus familiares le llevaron al cuerpo de guardia del hospital Clínico Quirúrgico de la avenida 26; luego de un ligero interrogatorio y examen de la zona adolorida el galeno le recetó algunas medicinas y le envió de vuelta a la casa; a las pocas horas Ampudia fallecía víctima de un infarto del miocardio.
Lo cierto es que en los últimos tiempos se realiza una campaña para ahorrar recursos en el Ministerio de Salud Pública (MINSAP) y según explican algunos experimentados galenos (a través de spots televisivos); se puede detectar el origen de un sinnúmero de dolencias con un simple examen y sin la necesidad de recurrir a los RX, tomografías computarizadas, ultrasonidos y otros instrumentales que provocan gastos innecesarios a la economía del país.
Ampudia, un hombre que trabajó toda su vida y con el sudor de su frente pagó la carrera de millares de médicos y las facturas de los citados equipamientos, dejó de existir, porque la economía necesitaba ahorrar una tirilla de papel y un poco de gel para hacerle un electrocardiograma.
Mujer se desnuda ante un fumigador/Pablo Méndez/cubanet.
En presencia de éste reportero, una mujer con trastornos psiquiátricos, quien reside en la calle Santovenia Nº 113 en el municipio Cerro, se desnudó ante el fumigador y señalándose el sexo, le dijo: — ¡Ven, fumígame aquí!— estupefacto, el trabajador huyó y se refugió en otro apartamento, entretanto la mujer, lanzaba una andanada de injurias, alegando que ya estaba harta de tanta humareda y que en Cuba había mayores problemas que resolver, la vocinglería originó un desorden público.
Lo cierto es que la dirección está localizada en las proximidades del hospital docente Salvador Allende (antigua Covadonga) donde se concentra a los enfermos de dengue. En un radio de 300 metros se han tomado medidas profilácticas que incluyen una desinfección diaria a causa de que se detectó un contagiado en la zona, sin embargo, algunos vecinos se quejan de que sus ropas, muebles y utensilios domésticos apestan a insecticida.
Los residentes de la cuadra se disculparon con el fumigador, le brindaron agua, un trago y le pidieron que no llamara al patrullero; el empleado perdonó a la mujer, pero se alejó diciendo— ¡No fumigo más!—
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